Siempre sensible al frío, al principio tenía dudas, pero el Capitán Givré disipó mis temores. El enfoque práctico combinado con la enseñanza teórica hizo toda la diferencia. Aprendí a transformar el estrés en energía positiva. Una experiencia invaluable tanto para mi trabajo como para mi vida como mujer y madre de tres hijos.
Desde que participé en este día, he notado una mejora significativa en la gestión del estrés dentro de mi equipo. Ahora utilizamos las técnicas del Capitán Givré para abordar colaborativamente los desafíos operativos, fortaleciendo nuestra eficiencia y cohesión.
Personalmente, ha tenido un impacto profundo en mi capacidad para abordar proyectos complejos con confianza y creatividad, cualidades que resultan esenciales en mi papel como Directora de Operaciones.