Como líder, mi principal objetivo es asegurar el éxito de mi empresa al tiempo que me preocupo por el bienestar de mis empleados. Cuando escuché sobre el Capitán Givré, estaba curioso pero también francamente escéptico. Mi rol requiere un enfoque equilibrado para la gestión del estrés, y buscaba un enfoque integral que no solo mejorara el rendimiento laboral sino que también promoviera el equilibrio entre el trabajo y la vida para mis equipos.

El día con el Capitán Givré superó ampliamente mis expectativas. El aspecto teórico proporcionó una comprensión profunda del estrés, no solo en términos de gestión individual sino también de gestión colectiva dentro de la empresa. Esto reforzó mi creencia de que el bienestar de los empleados es el pilar fundamental del éxito organizacional a largo plazo.

Los ejercicios de respiración hormética fueron, para mí, el punto central del día. Aprender a usar conscientemente mi respiración para regular el estrés tuvo un impacto inmediato en mi claridad mental y mi capacidad para tomar decisiones informadas. No es solo una habilidad profesional, sino una valiosa habilidad para la vida que ahora comparto con mis colegas.

En cuanto a los baños de agua fría, la idea me intimidaba al principio. Sin embargo, como líder, tenía que dar el ejemplo. Fue una experiencia verdaderamente liberadora. Sumergirse en lo desconocido, sentir incomodidad y luego emerger con una sensación de bienestar físico y mental creó un paralelo perfecto con los desafíos que enfrentamos en nuestros roles diarios. Fortaleció la conexión entre el liderazgo y la resiliencia.

Lo que aprecié particularmente fue cómo el Capitán Givré integró la gestión del estrés en el contexto profesional. El asesoramiento práctico era directamente aplicable a nuestro entorno laboral. Va más allá de una simple sesión de bienestar; es una estrategia para construir una cultura corporativa donde los empleados tengan los medios para lograr las ambiciones de la empresa y aún así tengan energía disponible para sus vidas personales.

Desde ese día, he notado un cambio significativo dentro de mi equipo. La comunicación es más fluida, se estimula la creatividad y el compromiso con nuestra misión se fortalece. El Capitán Givré no solo proporcionó herramientas prácticas para la gestión del estrés, sino que también ayudó a crear un entorno propicio para el desarrollo profesional y personal de cada uno de mis empleados.

Recomiendo encarecidamente al Capitán Givré a todos los CEOs y líderes preocupados por el equilibrio entre el rendimiento profesional y el bienestar de sus equipos. Es mucho más que una experiencia; es una inversión en la sostenibilidad a largo plazo de su empresa y en la felicidad de sus empleados.